Un 30 de septiembre

Un 30 de septiembre comenzó a llenarse de tubos la Plaza del Santo, ¿motivo? colocar un andamio alrededor de la torre, una torre de 69 metros que necesitaba una restauración urgente, recordamos que durante un tiempo unas vallas la circundaban avisando de que podía haber desprendimientos.

En pocos días la moza mas mirada y admirada, se vistió de hierros y estos a su vez por una protección de malla que se tornaba en un vestido de luto desde la lejanía.

La Viuda Negra, como yo la llamaba vestía de luto una ciudad ansiosa por ver de nuevo resplandecer a su belleza mas vistosa y sus mejores galas.

Esto mantuvo a los Calceatenses en vilo durante todo el tiempo que duró la restauración y algunos hicimos fotos para recordar que todo, hasta las torres más altas, necesitan de arreglos, que nada es eterno y que todo y todos necesitamos reciclarnos de vez en cuando.

En otro artículo mostraremos el resultado de tal restauración con detalles que se mantenían ocultos a la vista.