Trascoro

Trascoro

El coro esta situado en el centro del templo, tendencia usual a partir del renacimiento, y esto provoca que la catedral quede dividida, y por tanto que se pierda la direccionalidad que tenia el templo en su origen.

El muro que rodea la sillería del coro por el lado de la epístola y el trascoro, se decora por medio de dos retablos. Ambos retablos fueron realizados por los pintores Andre de Melgar y Alonso Gallego, que comenzaron la obra a partir de 1531.

El retablo que ocupa el lado de la epístola, esta dedicado a Santo Domingo. La tabla central es de mayor tamaño en donde se representa a Santo Domingo acompañado por los cautivos liberados el resto de la tabla nos muestra la vida y milagros del fundador de la ciudad. En todas las imagines se nos presenta al santo con su iconografía propia.

El trascoro también es concebido a modo de retablo, en donde las pinturas se compartimentan por medio de columnas abalaustradas. Las tres grandes tablas representan el ciclo de la pasión y la muerte de cristo, y en las pinturas situadas en la parte superior (a modo de bóveda) encontramos la representación de la Oración en el huerto, flanqueada por los cuatro doctores de la iglesia occidental.

En el centro del trascoro, justo frente las pinturas, encontramos un templete custodiado por una verja de hierro. Este templete es barroco, y esta realizado en madera dorada y policromada. El templete tiene un gran basamento sobre el cual se alzan 12 columnas salomónicas decoradas con racimos de uvas, elemento que hace referencia al sacramento de la eucarística, esto se debe a que el basamento alberga un sagrario.

Sobre las 12 columnas encontramos una cúpula, y bajo la cúpula una magnifica imagen de la Inmaculada concepción. Es una imagen realizada en madera policromada, con un manto muy volado, dando a la imagen de gran dinamismo, típico de la escultura barroca.

Patricia Acha Hidalgo