Black Monday

Me estaba preguntando yo, de qué color es el lunes de hoy, después del fin de semana negro. No tengo nada en contra de éste color, porque lo uso a menudo, por elección, pero siempre hemos oído que un día negro, no es bueno,las tarjetas black están siendo un disgusto para muchos, para unos más que para otros, les da miedo, tanto que las han rebautizado como opacas, el crak bursátil del 29 fue recogido por todo el mundo como el jueves negro, y el lunes y el martes que lo siguieron. Y voy con mas, de los tres reyes magos, hasta donde se sabe, a Baltasar le dejaron la mirra…. El regalo mas incómodo, una resina que lo mismo se utilizaba para hacer ungüentos que para embalsamar al muerto, Que tiene que ser incómodo ir a un nacimiento con semejante regalo. Es como ir al cumpleaños de un niño, con un enema ohhh peor, aún: vale por una consulta al urólogo, por si te hace falta luego, treinta y tantos años después. No digo nada, pero no consta en ninguna parte que se lo jugaran a nada a ver a quien le tocaba, y si es por la tierra habrá otros productos que seguro le hubiesen hecho mas ilusión, menos estrés. Pues eso, que no entiendo yo, ésta facilidad con la que nos hacen rebaño, que nos han colado un viernes black y ahí anda la gente celebrando, sobre todo los de las tiendas que han limpiado el almacén de producto para el que no encontraban salida, descatalogados, o de pésimo resultado, por no recordar que días antes ya se ha encargado de subirlo de precio, mas de lo que te lo van a rebajar. Y nos da igual. No puede ser bueno, algo que se anuncia como una catástrofe, con globos negros, que parece la respiración de luto. El día negro a algunos se le ha hecho arco iris, a los de siempre, a ti que vas a comprar, así, a empujón, por el timo mas antiguo que es la publicidad , te han dado un buen meneo a la tarjeta, justo cuando te llega la compra mas cara del mercado, la de navidad, claro que aquí el color es rojo, que dándole una vuelta lo mismo es por lo de chuparte la sangre. Que facilones somos, como nos dejamos engañar, nos “consumimos” allí donde nos digan, si es en inglés también, porque es mas in …creíble.

Belén Merino Martínez